Estamos out!

Octubre 22nd, 2008

Paul Boutin escribe en Wired un artículo que Aymará se encargó de traducir :)

Hay aspectos muy interesantes para hablar sobre este artículo (hasta habla rápidamente de los periodistas :P).

Después con más tiempo la sigo pero no quería dejar de publicarlo.

¿Estas pensando en tener tu propio blog? He aquí un consejo: No lo hagas. Y si ya tienes uno, tira del enchufe y dejalo morir.

Escribir un weblog hoy, ya no es la brillante idea que fue hace 4 años. La blogosfera, que alguna vez fue un oasis de agua fresca de camadería, libre expresión y creatividad, ha sido inundado por un tsunami de lucradores. Los periodistas  y las campañas de márketing alternativo están ahogando las voces auténticas de los aficionados.

Es casi imposible ser notado, salvo que seas importante. ¿Por qué molestarse? El tiempo que lleva darle forma se aplica mejor si te expresas en servicios como los de Flickr, Facebook o Twitter.

Si renuncias ahora, estás en buena compañía. Bloggers notables como Jason Calacanis que hizo millones con su red de Weblogs, ha retirado su blog en Julio. “Blogging is simply too big, too impersonal, and lacks the intimacy that drew me to it,” (Blogging es demasiado grande, muy impersonal, y carece de la intimidad que me llevó hacia él) fue la frase que utilizó en su post de despedida.

Es impersonal: Si buscas en el top 100 de blogs en Technorati y encontrarás que los sitios personales han sido desplazados por los profesionales. La mayoría son esencialmente magazines: The Huffington Post. Engadget. TreeHugger. Un comentarista independiente no puede hacerle frente a un equipo de pro-writers que suben hasta 30 entradas por día.

Cuando el blogging recién empezaba, los entusiastas trepaban algo, con sus entradas rápidamente indexadas en el tope de las búsquedas de Google, para cualquier temática, alimentado principalmente por generosos links de sus “compañeros” bloggers. En el 2002, para la búsqueda “Mark”, en el ranking aparecían el desarrollador Web Mark Pilgrim por encima del autor Mark Twain. Ese fenómeno, que fue parte de lo que hacía del blogging algo tan exitante, ya no es así. Hoy, una búsqueda de, por ejemplo, el último discurso de Barack Obama nos traerá un link a Wikipedia, a un artículo de Fox News, y algunas entradas de sitios profesionales como Politico.com. Las posibilidades de que la ocurrente entrada en tu blog aparezca alto en el listado es básicamente cero.

Es más, tu blog todavía dará de comer a la más baja forma de vida en la net: el comentarista grocero. Deja tu corazón en una entrada, y algún troll anónimo llamadao “r0rschach” o “foohack” seguramente escribirá algo como: “¿Por qué no le besas el culo a McCain?” Ese es el motivo por el cual Calacanis ha optado por un mailing-list (grupo de gente que escribe mails para el grupo, y sólo los miembros pueden leer). Así el puede hablarle a sus seguidores directamente, sin tener que soportar los gritos idiotas de sus enemigos anónimos.

Mas allá aún, los sitios basados en texto ya no son populares. La razón por la cual los blogs despegaron fue porque hizo que publicar fuera sencillo para los no especializados. Parte de esa simplicidad fue la carencia de soporte para fotos, audio o videoclips. Al mismo tiempo, el contenido multimedia era muy dificil de subir, problemático de reproducir y consumía el ancho de banda.

Los sitios sociales de multimedia, como YouTube, Flickr y Facebook han hecho que publicar fotos y videos sea tan simple como escribir. Mucho más simple si consideramos el tiempo que la mayoría de los bloggers dedican a escribir. Podemos tomar como ejemplo a Robert Scoble, quien se hizo renombre como “técnico evangelista” de Microsoft en blogger desde 2003 hasta el 2006. Hoy el se enfoca en subir videos y en Twitter. “I keep my blog mostly for long-form writing” (guardo mi blog principalmente para cuando escribo algo largo), dijo.

Twitter- cuyo límite es de 140 caracteres- es al 2008, lo que la blogosfera fue al 2004. Encontraremos a Scoble, Calacanis, y la mayoría de sus amigos de la era de oro allí. Ellos dicen que es porque Twitter opera inclusive más rápido que la blogosfera. Y las entradas en twitter pueden ser buscadas instantaneamente, sin esperar a que Google las indexe.

Como escritor, sin embargo, me centro en el verdadero pedido del sistema: brevedad. Los Bloggers de hoy deben escribir de forma creativa y profunda para competir con Huffington y The New York Times. El límite de caracteres de twitter, los pone a todos en pie de igualdad. Deja que los amateurs dejen de agonizar sobre su escritura y acabar con la cacería.

@WiredReader: Mata a tu blog. 2004 ya pasó. Google no te encontrará y los comentaristas son retardados. Nos vemos en Facebook?

Paul Boutin (paul@valleywag.com) es corresponsal para “the Silicon Valley gossip site Valleywag”

Pensando nos.

Octubre 17th, 2008

Enfrentarse a textos largos es ya un problema para algunos expertos.

Internet cambia la forma de leer…¿y de pensar?
Ayer hablaba con mi amiga Paula que tuvo la suerte a asistir al WeMedia. Y digo suerte porque es un evento bastante caro. Lo organiza un medio, van periodistas, gente del medio, gente famosa como Tennembaun (o como se escriba) o Zlotto, emprendedores, dueños de empresas, multimedios. Supongamos que está bien, que están en su derecho. Y charlaba con BZL también y le comentaba que en todos estos tipos de eventos siempre son los mismos y terminan hablando de lo mismo. Y es que, a mi criterio, hay dos realidades. La primera es que la información está cada vez más cerca de todos, ubicada en el centro, ponderada por esta sociedad y devorada por millones de navegantes en toneladas de gigas por mes. La segunda realidad es que lo que realmente conduce esa información hacia instancias superadoras es el análisis de ese dato. La decodificación y recodificación. El filtro personal, único. Entonces…no hay muchas novedades.

Pero vamos por partes.

Mi teoría sobre los periodistas.

Al que le quepa el saco, que se lo ponga.

Yo soy casi uno de ellos por lo que no me amilano. Cuando comenzaron los blogs seguramente había periodistas detrás de sus teclados despuntando el vicio ahora online. Y sigue habiendo hoy periodistas muy capaces que escriben en diarios y tienen blogs y piensan el presente, analizan, investigan. No me cabe duda.

Cuando explotó la web, segundos después del big bang, se empezó a generar vida. Vida que por suerte hoy continúa, pero que en gran parte fue apaleada por “los periodistas”.

Tenían que llegar y comentarlo todo, explicarlo de alguna manera que pudiera leerse en el baño un domingo; un parrafo para explicar qué mierda es esto de la web, de los blogs, de los fotologs, de las redes sociales y los emos. Y había que reducir, achicar y encima se popularizó el copiar y pegar (y hasta se aprendieron los shorcuts algunos) para que “lo pudiéramos entender todos”.

Además, obviamente, se acercaron periodistas desde medios tradicionales, se comieron un par de tutoriales y exportaron las prácticas y modus operandi de los medios de los que venían, de “los viejos medios” (por que si hay nuevos, hay viejos). Y desde ahí se construyó la web. No se construyó con el periodista que sin medio de comunicación en Irak posteaba sobre la guerra, sino que se construyó  desde el periodista que en su columna de fin de semana escribía (y desvirtuaba, por no conocer) sobre su colega en Irak.

Uno tenía una necesidad vocacional, el otro una necesidad comercial. Y ahí es donde pongo el límite.

No me tiro contra los periodistas sino contra el “trabajo” de periodista, el servicio a un medio como principo y fin de un oficio y no como un servicio a su comunidad. Porque….vamos…a esta altura quién puede necesitar a un medio para decir algo? Quién puede decir que no tiene forma de expresarse?

El periodista es el que habla fuerte, el que comunica y conecta a los que no pueden conectarse solos (o eso parece). Es el que tiene buena presencia para pararse delante de una cámara, o ir a una conferencia de prensa, o tiene una pluma cautivadora, o simplemente tiene la capacidad de acortar una gacetilla de 500 palabras en una bajada de diario.

Y empezaron a hacer lo propio en la red. Empezaron a hablar fuerte, entre ellos y hacia la audiencia. Y muchos escucharon -porque siempre escucharon- el resumen. Así lo hicieron sus padres y sus abuelos (de grandes) sentados en reunión frente a la radio. Y los periodistas se acercaron a la información, que ahora estaba más cerca (se puede hacer prensa sentado frente a Google!!) pero alimentarla, nutrirla? Para qué? No se hizo nunca, no hace falta hacerlo ahora. Los que analizaron, pensaron y se mataron buscandole la vuelta o se dieron vuelta o se cambiaron de bando y ahora no se hacen llamar periodistas.

Entonces quedaron ellos llegando a una isla sin ídolos, sin reglas, y la colonizaron. La publicitaron, la vendieron, la explicaron sin entenderla. Y hasta ganan más plata que la que ganaban antes. Y pienso: “pero Fran, es un trabajo. Obviamente lo hacen por plata.” Pero entonces, lo de la vocación es todo mentira? Es sólo cuestión de guita? Entonces sos un boludo porque conozco a un pibe que subiendo fotos de Paris Hilton en su blog gana mucha más guita que vos, y se caga de la risa.

Vos me intentás explicar algo que no entendés, no me escuchás sino que me ves como un número, una porción de tu audiencia, un Cumbio sin fama (que quizás la entiende menos, aunque la usa mejor). Yo tampoco entiendo Internet, no entiendo cómo funciona el mundo pero no puedo dejar de preguntarmelo, no puedo dejar de criticar -de mirar con ojos críticos- tratando de develar, de entender, qué hay detrás. No me interesa si Google tiene parques de colores. Me interesa que me digas qué está haciendo Google con mi vida. No es tu tarea como periodista? Entonces no abras la boca! Que hablen los que saben! Y si hablan no hagas la traducción simultanea. Nunca sirve, definitivamente. Es sólo a modo ilustrativo. Escuchá lo que dicen, pensalo, masticalo y después me decís lo que VOS pensás. Ahora me estás diciendo lo que dicen otrps pero aguado, y hacés lo mismo con lo que le agregás vos. Entonces no es ni una ni la otra. Hacé tu proceso a fondo, que en el fondo ya no es ni más ni menos importante que el que hago yo. Ya no.

Qué hay detrás?

Y están estos eventos tan web 2.0 -al que no fui por lo que no puedo hablar por experiencia propia, pero al que gracias al recorte digital me acerco de costado- y lo comparo con otros encuentros que tienen a Internet como protagonista en donde siempre dicen que “no hay expertos” pero hay invitados VIP, invitados con cache y hotel (como en la tele, en el programa de la tarde, no en mi blog) y hay periodistas que escriben libros pseudo teóricos, y asesoran a viejos medios. Y lo que no hay es algo nuevo. Y nadie les pide que inventen ellos la rueda, eh? Ya está andando pero nadie se sienta a pensar cómo funciona o por qué. Se piensa en los nichos, en los targets, en la cantidad de visitas y el SEO, y no en personas. Se cometen errores “comerciales” que se nos trasladan a nosotros, bloggers, como condiciones sine qua non para pertenecer.
Nosotros, que no tenemos un blog por guita (no todos). Se ve en Cumbio un target, un probable consumidor (y está bien, no me pongo la remera roja, lo son, pero son más que eso). Y hablamos en esos términos de las “redes” que nos unen. Que nos unen para qué? Quién nos une? De quién es la casa en la que estamos festejando este cumpleaños online? Quién vive acá? Cómo vive?

Problematizar muchachos, problematizar. Y no por contreras, por antagonistas enfermos: para entender. Oponer para comprender. Comprender si tenemos razón o estamos equivocados.

Se habla del fin de la web 2.0 a partir de la caida de la bolsa. Con la caida de Wall Street quizás pueda poner un ejemplo claro.  La caida de la bolsa es la noticia. Ok. Ya me enteré que se hizo mierda la economía americana. Lo que quiero que analicemos no es eso. La noticia es el salvataje económico. Ahí está el nudo. El resto es dato, bit, 1,0, nada más. El análisis del salvataje es la respuesta. Esa instancia nos falta a muchos niveles. Como lo decíamos en un post anterior, el algoritmo de Google privilegia la concurrencia a la relevancia. Porque puede ser relevante el resultado, pero la concurrencia, la cantidad de links, el pagerank va a decidir si ese tipo, que siempre dice lo que la gente quiere leer, es el que mejor analiza…lo que quizás no entiende.

Entonces, cómo hablábamos con BZL el otro día, qué hacemos? Escuchemos a los que saben, no a los que median entre los que saben y nosotros. Esa etapa de la “media” ya pasó. Vamos a la fuente. Y después? Después vamos entre nosotros. Formemos grupos y analicemos lo que entendemos. Hablemos, debatamos, critiquemos, propongamos, generemos, saquémonos los baches y saquemos del medio a los que no saben pero hablan y hablan y hablan. Dejemos que los periodistas autistas hablen solos y sigamos generando nuestros propios espacios. Leamos sobre “Sociedades de la Información”, vayamos a los libros y entendamos qué son las redes de verdad, para después ver cómo funcionan las online, en qué se diferencian y qué pueden aportar. De esto también hablábamos con Paula y sé que ella está investigando fuerte y creando espacios que seguro abrirá para todos los que quieran participar.

Entendamos, de una vez, que esto que estamos viviendo no es sólo jugar juegos en Facebook. La Red es una realidad que está presente de una manera antropológicamente novedosa. El tipo de penetración de la Red en nuestra vida es distinto a cualquier otro invento creado en la historia de la humanidad y llega en un momento en el que el modelo capitalista muta (desde lo social hasta en la bolsa, como se ve en Estados Unidos). Problematizar que tenga “amigos” en Facebook suena a paranóico? Seguro? Que Google tenga mis datos va a hacer que deje de usar Gmail (servicio que adoro)? No. No es abrirse, querer salir, es simplemente entender. Hacer el esfuerzo por entender.

“Informarse fatiga” decía un teórico que no recuerdo. Obviamente busco su nombre en Google pero hay tantas alusiones a la frase en contextos tan dispares que se fractura la búsqueda, se desvirtúa y no encuentro al pobre tipo que me muestra con este simple ejemplo lo acertada de su frase.

Todo esto surgía a partir de la lectura de algunos artículos con los que me cruzaba estos días (que aparecen linkeados más algunos otros). Definitivamente esto no es un ataque hacia los periodistas, sino más bien a una forma fragmentada y ya innecesaria de procesar lo que decimos, lo que dice la sociedad y que el periodista amplifica (o más bien simplifica). Y hay muchos que no son periodistas pero están en la misma línea y a ellos también los apuntalo dentro de esta categorización. Básicamente lo hago porque los considero peligrosos, nocivos para poder avanzar en el diálogo, en el entendimiento de dónde estamos parados y por qué. El periodismo (no todo, no busco generalizar) ocupa un lugar en nuestra sociedad que necesita aggiornarse en estos tiempos en el que se piensa en la globalización al acceso a la información.

Esa es la parte que les toca a ellos y creo que nosotros, que estamos dentro de la web, necesitamos hacer un doble esfuerzo. Entender cómo se comunica y cómo comunicamos, entender en dónde estamos y qué hacemos. Dejar de comprar fórmulas copy paste para empezar a pensar por nosotros mismos. Hay gente que ya no está explicando que nuestra cabeza está cambiando (no es coincidencia que esta nota aparezca en “El Pais”), hay fenómenos que tienen que ver, por ejemplo, con el entretenimiento (y hoy lo charlábamos con Lex, Anivlis y Guille) que nos muestran que por ejemplo la maquinaria hollywoodense apunta al revival, intentando llegar a los que en los 80s éramos pendejos para volver a vendernos lo que ya compramos.  A nosotros los que estamos entres los 25 y los 35, los “prosumers”, que oh casualidad, nos enteramos, bajamos y vemos las películas en Internet frente a la mirada atónita de productores y estudios. O los procesos educativos que fracasan mientras triunfan los fotologs y las redes sociales. Todo esto dentro del espacio “democratizante” que es la web, en donde la horizontalidad existe siempre y cuando dejes tus datos, no preguntes por la neutralidad en la red, no te cuestiones si este espacio “libre” tiene soportes (técnicos e ideológicos) y de quién son o quienes los manejan/proponen. Claro, en Sudamérica llegan las laptops de Negroponte y su proyecto OLPC pero no tienen luz eléctrica. De todas maneras no importa: podés estar conectado porque la máquina es a manivela. Podés aprender a producir frente a un monitor aunque en tu puta vida hayas visto un plato lleno de comida (o podés buscar “plato lleno de comida” en Google Images).

Claro, esa herramienta que tiene en las manos ese niño casi desnutrido puede transformarlo en el revolucionario que le mete el dedo al sistema, porque está cerca de información que antes no era tan accesible. Pero esa información, sola, nuevamente: no sirve. Hay que vincularla, relacionarla, analizarla. Pensarla. Parece mucho pedir para el pobre nenito que tiene su OLPC? Parece mucho pedir para nosotros que comemos todos los días? Tiene sentido hacerlo? Si no tiene sentido Internet se convertirá tarde o temprano en la Televisión, ese aparato de innegable alcance, que cambión nuestras vidas para siempre, pero al que todavía, en serio, no le terminamos de encontrar la vuelta.

No le tengo miedo a Internet porque sea nueva, porque se vienen tiempos de cambios y porque el avance es de a pasos gigantescos cada día. Tengo miedo que nos estemos dejando eclipsar, que estemos cambiando espejitos de colores por joyas. No es cuestión de evitar el cambio, sino asumirlo y poner límites. Para que suceda si así tiene que ser pero siendo conscientes de nuestras opciones.

Me da la sensación, por ejemplo, que Internet y todo lo que implica es una especie de revolución. Esta revolución tiene que tener un revolucionario que la haya puesto en marcha. No creo en la generación espontanea, ni en la cuestión orgánica que neutraliza sus males. Este momento tiene uno (o muchos) gestores, muchos padres y muchos adherentes. Quién le pone el cascabel al gato? como dice mi amigo Martín. No están involucrados los gobiernos? Los Estados? Intereses económicos, políticos, ideológicos? O estoy loco y veo ojos mirándome en donde nos los hay? Es todo realmente tan simple?  Está taaaan lejos esta realidad de mi cuenta de Flickr en donde compro una cuenta Pro con plata que no existe sino más que en el ciberespacio? El gobierno británico guardando los datos de sus ciudadanos es chiste? Y por casa como andamos? Cuánto falta para que algún chistoso se avive acá y me toquen directamente el culo a mi?

Queda abierto el post y el tema.

En esta línea también abro el juego para que pensemos juntos, en los espacios que existen o creando nuevos. Se viene el BlogDay acá y es innegable que con las herramientas que la web pone a disposición podemos agilizar y optimizar el diálogo. Utilizarlas de la mejor manera es oponerse al fatalismo apocalíptico que sesga y excluye. Participar en serio, pensar en serio, invertir los 140 caracteres para escribir lo que haga falta. Y usar los 140 caracteres para lo que sirven. No negar, no despreciar: usar con los ojos abiertos, con los sentidos atentos, fatigarse, fatigarse, hasta donde se pueda. Quizás no haya otra opción. Bah, siempre la hay: entregarse.

Un poco de esto y un poco de lo otro

Marzo 12th, 2008

Hace varios días que no hay nada nuevo por acá y ya se estaba empezando a quedar atrás el blog. Son muchas las novedades que no le interesan absolutamente a nadie, por lo que mejor pasemos a lo que nos interesa a todos: links, links, links y más links.

Taboo es una interesante extensión para Firefox que nos permite guardar bookmarks de una manera visual. Es ideal para esos sitios que me da fiaca guardar en del.icio.us y que quiero leer un rato más tarde para después considerar si lo guardo definitivamente o no. No consume muchos recursos de Firefox.

For web designers es un lindo repositorio de recursos para gorilas en edad de amamantamiento. No. es un repositorio para web designers. Cuantos links tiene? 582.

Cómo reactivar extensiones en las betas de Firefox 3 (con Extra Bonus) bueno..eso.

Wallpapers Porque uno se pasa demasiado tiempo frente al monitor como para encima tener que soportar que los rayos catódicos vengan de un escritorio que se ve feo.

Ceguera a los banners Un artículo que nos explica porque no vemos los banners. Qué son los banners? No se, no los veo.

Cómo instalar un wiki? Lee y lo sabrás, pequeño saltamontes.

Y así…

Otro día un post más interesante. Hoy es lo que hay.

¿Qué es esto de los blogs? Parte 2

Enero 15th, 2008

Juan Carlos Lucas es un docente de la carrera Administración de Empresas de la UCA que, por lo que leo en su blog, les asignó a sus alumnos una tarea que constía en arma un blog y utilizarlo como herramienta de marketing.

Me resultó interesante navegar esos blog y detectar falencias y errores comunes que muchas veces observo en gente que está comenzando en el tema. Leer más…

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